Seguir a quien publica, publique donde publique
Search Profiles conecta la identidad de quien publica con contenido repartido entre web y plataformas sociales. Conviene entender su alcance sin atribuirle una mejora automática en rankings.
Google Search Profiles ya permite reunir artículos, vídeos y publicaciones sociales alrededor de una misma persona. La pregunta es ¿qué ocurre cuando el lector quiere seguir su trabajo más allá de una plataforma?
Imagina que descubres a una periodista por un vídeo. Te gusta cómo explica las cosas y quieres seguir leyendo lo que publica. Pero sus reportajes están en una web, sus vídeos en YouTube y sus comentarios en Instagram. Conocer una de esas cuentas no significa que vayas a encontrar las demás.
Search Profiles propone un punto de encuentro para ese recorrido. El perfil reúne contenidos y cuentas vinculadas de una persona, un creador o un medio, e incorpora un botón para seguirlo en Google. Según explica Google Search Central, ese seguimiento hace más probable que el contenido enlazado en el perfil aparezca en el Discover de quien lo sigue.
La diferencia para el lector es sencilla: puede expresar interés por quien publica sin tener que elegir primero en qué canal quiere encontrarlo.

Un interés que puede continuar en otro formato
Pensemos en una especialista en viajes en tren. Una persona llega a ella buscando cómo ir de Madrid a París. Otro día podría interesarle un vídeo suyo sobre equipaje o un artículo sobre trenes nocturnos. El formato cambia; el motivo para prestar atención sigue siendo el criterio de esa autora.
Ese es el recorrido que la función permite plantear. El ejemplo es hipotético, pero ayuda a entender su utilidad: cada publicación puede ser una puerta de entrada al resto del trabajo de alguien. El seguimiento aumenta las posibilidades de reencontrarlo en Discover, aunque no implica recibir todo lo que publique.
Mi lectura es que esto da más importancia a una pregunta editorial muy concreta: después de resolver una duda, ¿qué razón tiene el lector para querer volver a encontrarte? Una respuesta útil consigue una visita. Un criterio reconocible puede despertar interés por la siguiente publicación.
La novedad de esta semana
Los Search Profiles se estrenaron en junio. Esta semana Google ha anunciado una ampliación del acceso, la gestión de varias marcas desde una misma cuenta y una presentación de artículos con miniaturas mejoradas y titulares más largos. También ha publicado una guía para enlazar al perfil desde una web.
Ese enlace puede situarse junto a la firma de un artículo, en una biografía o en una newsletter. Tiene sentido justo donde el lector acaba de decidir que le interesa quien firma: ofrece un siguiente paso para seguir su trabajo.

Qué merece la pena preparar
Para un autor, empezaría por revisar si sus cuentas cuentan una historia comprensible. Quien llegue desde un vídeo debería reconocer a la misma persona al abrir su biografía o leer un artículo. Un nombre claro, una presentación útil y enlaces correctos ayudan al lector a orientarse.
Para un medio o una empresa, la decisión es qué quiere seguir su público. Puede interesarle la publicación en conjunto, una periodista concreta o un especialista que explica bien un tema. Conviene organizar esas presencias según lo que ofrecen al lector y comprobar que cada perfil reúne las cuentas que le corresponden.
También cambia la forma de pensar los contenidos. La guía escrita puede resolver una duda con detalle; el vídeo puede enseñar una demostración; una publicación social puede aportar una observación breve. Mi propuesta sería dar a cada formato una función y mantener una perspectiva que el lector reconozca.
Hoy la creación de perfiles está disponible en Estados Unidos y requiere al menos 10.000 seguidores en una de las plataformas admitidas, además de los demás requisitos de Google. Para un proyecto en España, lo útil por ahora es entender la función y preparar esa continuidad entre canales.
Lo que me interesa de Search Profiles es la posibilidad de que una buena publicación sea el comienzo de una relación. El lector encuentra algo que le sirve, reconoce a quien lo ha creado y decide que quiere volver a saber de esa persona. Google ofrece un lugar donde expresar ese interés.
La pregunta para quien publica queda abierta: si mañana te leen en otro sitio, ¿qué hará que quieran seguirte leyendo?